Devocionales · Reflexión · 12 ago 2026
Cuando te cuesta amar a alguien
Texto base
"Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis?" Lucas 6:32
Jesús lleva el amor más allá de la reciprocidad. Amar a quien nos ama ocurre naturalmente; amar al enemigo revela algo del carácter del Padre, que hace salir su sol sobre buenos y malos.
Este amor no es necesariamente una emoción cálida. Jesús habla de acciones: hacer bien, bendecir, orar.
Podemos buscar el bien de alguien aun cuando nuestros sentimientos todavía estén heridos.
Eso tampoco significa permitir que una persona continúe dañándonos. Amar puede incluir confrontar, denunciar injusticia o mantener distancia. Jesús nunca definió amor como ausencia de verdad.
El desafío está en negarnos a convertir al otro en objeto de odio.
Ora por esa persona, no para que Dios confirme tu desprecio, sino para que su voluntad sea hecha. Rehúsa la calumnia y la fantasía de venganza. Si existe una oportunidad prudente de hacer bien, considérala.
Cristo nos amó cuando nosotros todavía éramos pecadores. Allí comienza una clase de amor que la reciprocidad humana por sí sola no puede producir.
Oración
Señor, lleva esta verdad de tu Palabra a mi vida. Dame sabiduría para obedecerte con sinceridad, un corazón humilde y ojos puestos en Jesucristo. Amén.
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