Escuela Dominical · 4 a 7 años · Lección 7
Adán y Eva aprenden a obedecer
Versículo base
“Y mandó Jehová Dios al hombre…” (Génesis 2:16)
Objetivo
Que los niños comprendan la importancia de obedecer a Dios.
Historia bíblica para niños
Adán y Eva vivían en el jardín del Edén, un lugar lleno de árboles hermosos con frutas ricas para comer. Dios les dio solo una regla, para cuidarlos: podían comer de cualquier árbol, menos de uno, el árbol del conocimiento del bien y del mal. Un día, una serpiente astuta engañó a Eva y le dijo que comer de ese fruto no tenía nada de malo. Eva comió, y le dio también a Adán, y él comió.
En ese momento, algo cambió: sintieron vergüenza y miedo, y se escondieron de Dios. Aunque desobedecer entristeció a Dios, Él no dejó de amarlos. Los buscó, habló con ellos y, aunque hubo consecuencias, siguió cuidando de Adán y Eva. Esta historia nos muestra que obedecer a Dios nos protege, y que Su amor no se acaba ni siquiera cuando nosotros fallamos.
Enseñanza principal
- Las reglas de Dios existen para cuidarnos, no para molestarnos.
- Desobedecer trae tristeza y consecuencias.
- Dios nos sigue amando aunque fallemos.
Actividad
Colorea un jardín con muchos árboles llenos de frutas, dejando uno sin colorear.
Idea extra: jueguen a decir en voz alta una regla de casa (como “recoger los juguetes” u “obedecer a la primera”) y por qué esa regla los cuida, igual que la regla de Dios cuidaba a Adán y Eva.
Preguntas
- ¿Qué regla les dio Dios a Adán y Eva?
- ¿Obedecieron o desobedecieron?
- ¿Qué sintieron después de desobedecer?
- ¿Dejó Dios de amarlos?
Oración
“Dios, ayúdame a obedecerte siempre, porque sé que tus reglas me cuidan. Gracias porque me amas incluso cuando fallo. Amén.”
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