Escuela Dominical · 4 a 7 años · Lección 21
Samuel, el niño que escuchaba
Versículo base
“Habla, Jehová, porque tu siervo oye.” (1 Samuel 3:10)
Objetivo
Enseñar que Dios habla y que nosotros, como Samuel, podemos aprender a escuchar Su voz.
Historia bíblica para niños
Samuel era un niño pequeño que vivía y ayudaba en el templo, junto al sacerdote Elí. Una noche, mientras todos dormían, Samuel escuchó una voz que lo llamaba: “¡Samuel!”. Se levantó de un salto y corrió donde Elí, pensando que él lo había llamado. Pero Elí le dijo: “Yo no te llamé, vuelve a dormir”. Esto pasó una segunda vez, y una tercera vez.
A la tercera vez, Elí entendió que era Dios quien llamaba al niño. Le dijo a Samuel: “Si te llama otra vez, responde: Habla, Señor, que tu siervo oye”. Y así lo hizo Samuel. Dios le habló esa noche, y desde entonces Samuel creció aprendiendo a reconocer la voz de Dios y a obedecerla, convirtiéndose en un hombre que ayudó a guiar a todo su pueblo.
Enseñanza principal
- Dios puede hablarle incluso a un niño pequeño como Samuel.
- Debemos aprender a estar quietos y escuchar con atención.
- Cuando Dios nos habla, lo mejor es obedecer, como hizo Samuel.
Actividad
Dibuja unas orejas grandes y escribe: “Quiero escuchar a Dios”.
Idea extra: jueguen al "eco de Samuel": un adulto susurra el nombre del niño desde otro cuarto y el niño responde en voz alta "Habla, Señor, que tu siervo oye", como practicando la respuesta de Samuel.
Preguntas
- ¿Dónde vivía Samuel y a quién ayudaba?
- ¿Cuántas veces escuchó Samuel la voz llamándolo?
- ¿Qué le enseñó Elí a responder?
- ¿Quieres escuchar a Dios y obedecerle como Samuel?
Oración
“Señor, como Samuel, quiero escuchar tu voz. Ayúdame a estar quieto y atento, y a obedecerte cuando me hables. Amén.”
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