Escuela Dominical · 4 a 7 años · Lección 48
Oramos a Dios
Versículo base
“Orad sin cesar.” (1 Tesalonicenses 5:17)
Objetivo
Enseñar a los niños que orar es hablar con Dios como con un buen amigo, y que Él siempre escucha.
Historia bíblica para niños
Un día, los discípulos vieron a Jesús orando y le pidieron: “Enséñanos a orar”. Jesús les explicó que orar no es decir palabras complicadas ni repetir cosas sin pensar, sino hablar con Dios de corazón, como un hijo le habla a su papá. Les enseñó a decir cosas como: “Padre, alabado seas. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdónanos, y ayúdanos a perdonar a otros. Líbranos del mal”.
Jesús mismo oraba mucho: por las mañanas, antes de comer, antes de tomar decisiones importantes, y hasta cuando estaba triste. Eso nos enseña que orar es algo que podemos hacer en cualquier momento del día, con palabras sencillas: podemos contarle a Dios cómo nos sentimos, pedirle ayuda cuando tenemos miedo, y darle las gracias por las cosas buenas. Dios siempre escucha, incluso las oraciones más cortitas.
Enseñanza principal
- Orar es hablar con Dios, como con un amigo que nos ama.
- Dios siempre escucha, sin importar qué tan cortita sea la oración.
- Podemos orar en cualquier momento del día: al despertar, al comer, antes de dormir.
Actividad
Dibuja unas manos juntas orando, y junto a ellas dibuja algo por lo que quieras dar gracias hoy.
Idea extra: hagan un "momento de oración" en familia antes de dormir: cada uno dice una cosa por la que está agradecido y una cosa en la que necesita ayuda de Dios.
Preguntas
- ¿Qué le pidieron los discípulos a Jesús que les enseñara?
- ¿Qué es orar?
- ¿Dios escucha siempre nuestras oraciones?
- ¿En qué momento del día te gustaría orar?
Oración
“Dios, gracias por escucharme siempre. Enséñame a hablar contigo cada día. Te amo. Amén.”
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