Escuela Dominical · 8 a 10 años · Lección 8
Jesús limpia al leproso: Compasión que toca al rechazado
Historia bíblica
Un hombre leproso se acercó a Jesús. La lepra hacía que las personas vivieran aisladas, solas y rechazadas. Pero este hombre se arrodilló y dijo: “Si quieres, puedes limpiarme.”
Jesús hizo algo que nadie se atrevía a hacer: lo tocó. Luego dijo: “Quiero, sé limpio.”
Instantáneamente, la lepra desapareció. Jesús mostró que su poder no solo sana el cuerpo, sino que también restaura el corazón herido.
Aplicación práctica
Para los niños, esta historia enseña que:
- Jesús no rechaza a nadie.
- Él se acerca al que otros ignoran.
- Su compasión es más fuerte que el miedo o el prejuicio.
- Nosotros también debemos mostrar compasión.
Jesús no se aleja del que está triste, solitario, o con problemas. Él toca las áreas que otros evitarían.
Actividad
Dibujar una mano extendida. Dentro de la mano escribir:
- “Jesús me toca con amor.”
Luego dibujar otra mano que representa cómo el niño puede mostrar compasión a otros, escribiendo acciones prácticas: ayudar, escuchar, incluir, perdonar.
Pregunta final
¿Qué significa para ti que Jesús tocara al leproso?
Oración final
“Señor Jesús, gracias por tu amor que abraza a los que todos ignoran. Gracias porque Tú no me rechazas, sino que me tocas con compasión. Límpiame, sáname y restaura mi corazón. Ayúdame a ver a los demás como Tú los ves, a no rechazar a nadie y a mostrar tu amor en mis palabras y acciones. Hazme un instrumento de tu compasión. Amén.”
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