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Devocionales

Devocionales · Reflexión · 12 ago 2026

Cuando hacer lo correcto parece no servir de nada

Texto base

"No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos." Gálatas 6:9

Hay temporadas en las que hacer lo correcto parece no servir de mucho. Perdonaste y la otra persona no cambió. Fuiste honesto y otro, haciendo trampa, avanzó más rápido. Serviste y nadie lo notó. Oraste y la situación siguió igual.

Entonces aparece una pregunta incómoda: ¿de qué sirve seguir haciendo lo correcto?

Pablo no escribe a personas que desconocen a Dios, sino a creyentes llamados a vivir por el Espíritu y a sembrar para el Espíritu. Por eso "no cansarse" no es una fórmula para obtener el resultado que deseamos. Es perseverar en una vida que corresponde a quienes pertenecen a Cristo.

La Escritura nunca promete que cada decisión correcta tendrá una recompensa inmediata. José huyó del pecado y terminó preso. Los apóstoles obedecieron a Cristo y conocieron oposición. Jesús fue perfectamente justo y terminó en una cruz.

Eso destruye una idea peligrosa: "si obedezco, Dios debe hacer que todo me salga bien". Eso no es obediencia; es negociación.

Pablo habla de sembrar y cosechar. Una semilla no se juzga al día siguiente de haber sido sembrada. De la misma manera, no debemos medir la fidelidad de Dios únicamente por lo que vemos hoy. Tampoco debemos convertir la cosecha en una promesa de éxito, dinero o reconocimiento. La esperanza es más profunda: lo hecho en el Señor no es vano.

Tal vez nadie vea tu integridad. Dios sí. Tal vez perdonar no restaure inmediatamente una relación. Tal vez decir la verdad te cueste algo. La pregunta no es solamente qué resultado obtuviste, sino a quién decidiste pertenecer en medio de esa situación.

Mira a Cristo. La cruz parecía la derrota del justo. Sin embargo, precisamente allí Dios estaba obrando la salvación, y después de la cruz vino la resurrección.

Por eso, cuando estés cansado, no necesitas fingir que no lo estás. Pero tampoco permitas que el cansancio decida quién vas a ser. Haz el bien, di la verdad, rechaza el pecado, cumple tu palabra y sirve aunque nadie esté mirando. No para comprar el favor de Dios, sino porque perteneces a Cristo.

Puede que todavía no veas la cosecha. Eso no significa que la semilla haya sido inútil.

Oración

Señor, cuando me canse de hacer el bien, recuérdame que mi fidelidad no depende de lo que puedo ver. Ayúdame a obedecerte sin negociar contigo y a mantener mis ojos puestos en Cristo. Amén.

Autor: Verbo


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