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Devocionales

Devocionales · Reflexión · 12 ago 2026

La envidia silenciosa

Texto base

"Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa." Santiago 3:16

La envidia rara vez se presenta diciendo su nombre. Puede disfrazarse de crítica: encontramos rápidamente defectos en aquello que secretamente deseamos.

Santiago vincula los celos amargos con una sabiduría terrenal y destructiva. En cambio, la sabiduría de arriba produce paz, misericordia y buen fruto.

La envidia convierte la bendición de otro en una acusación contra Dios: "¿por qué él y no yo?".

Caín permitió que esa lógica creciera hasta la violencia. Juan el Bautista mostró otro camino cuando sus discípulos le dijeron que todos iban hacia Jesús: "Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe". No necesitaba ser el centro para saber quién era.

Cuando la buena noticia de alguien te incomode, no alimentes comparaciones. Agradece deliberadamente a Dios por el bien recibido por esa persona. Examina qué deseo tuyo quedó expuesto y llévalo al Señor.

En el reino de Dios, la gracia entregada a otro no reduce la que hay disponible para ti.

Oración

Señor, lleva esta verdad de tu Palabra a mi vida. Dame sabiduría para obedecerte con sinceridad, un corazón humilde y ojos puestos en Jesucristo. Amén.

Autor: Verbo


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