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Devocionales

Devocionales · Reflexión · 12 ago 2026

La oración que no obtiene lo que pide

Texto base

"Respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor... Y me ha dicho: Bástate mi gracia." 2 Corintios 12:8-9

Pablo pidió que aquello que lo afligía fuera quitado. Oró más de una vez. La respuesta fue no. Eso basta para desmontar la idea de que una oración con suficiente fe siempre obtiene exactamente lo solicitado.

Pablo no carecía de fe. Dios tenía un propósito diferente. Jesús mismo, en Getsemaní, pidió que pasara de Él aquella copa y añadió: no se haga mi voluntad, sino la tuya.

La oración cristiana no es una técnica para obligar a Dios. Es relación, petición, dependencia y sometimiento confiado. Podemos pedir con insistencia, incluso cosas extraordinarias. Pero seguimos hablando con el Señor, no operando una máquina espiritual.

Una respuesta negativa no demuestra abandono. En el caso de Pablo, la gracia de Cristo sería suficiente en aquello que permanecía.

Quizá hoy continúas pidiendo algo legítimo. Sigue orando. Pero deja espacio para que Dios sea Dios. La fe también sabe decir: deseo esto profundamente, pero confío en ti más que en mi resultado preferido.

Oración

Señor, lleva esta verdad de tu Palabra a mi vida. Dame sabiduría para obedecerte con sinceridad, un corazón humilde y ojos puestos en Jesucristo. Amén.

Autor: Verbo


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